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CONSTRUIR CON MADERA. GUÍA DE SUPERVIVENCIA (IV)

En esta cuarta entrega de “Construir con Madera. Breve Guía de Supervivencia” vamos a explorar en el mercado sobre los Productos Estructurales derivados de este material. La diversidad de productos que podemos encontrar es abrumadoramente grande, por eso hoy vamos a incidir en los más utilizados y sobre todo en para qué se utilizan. Allá vamos!

MADERA ASERRADA

Nos referimos, claro está, a maderas que provienen directamente del aserradero sin apenas manufactura, más allá del trabajo de escuadría y los tratamientos de protección. En este ámbito podemos encontrar principalmente dos tipos: la madera suministrada en rollo (o rollizo) y la madera aserrada, de la cual hemos venido hablando ampliamente.

El rollizo se refiere al tronco del árbol, desbastado y sin escuadrar. Su utilización más común ha se ha dado en la construcción vernácula, utilizándose como nervio para la elaboración de forjados unidireccionales. Sus dimensiones suelen ser análogas a las de las viguetas pretensadas, tanto en longitud como en canto (o diámetro en el caso del rollizo).

Por otra parte la madera aserrada, cuya escuadría final estará condicionada inevitablemente por el árbol de procedencia, está formada por el tronco cortado de manera que la sección de la pieza resultante sea, por lo general, de forma rectangular o cuadrada y continua durante todo su desarrollo.

En cualquiera de los dos supuestos será primordial entender cuál será el funcionamiento de la pieza dentro del sistema de estructura, para adecuar el corte y la colocación a los esfuerzos de compresión (como pié derecho) o de flexo-tracción (como viga).

MADERA LAMINADA

A pesar de que a muchos les parezca un material de reciente aparición, lo cierto es que es que ha pasado más de un siglo desde que este sistema viese la luz de la mano de un Otto Hetzer, carpintero de profesión, en la primera década del siglo XX.

La madera laminada está formada por la adición de piezas de pequeña dimensión de madera aserrada unidas mediante resinas (fenol-formaldehído, fenol resorcinol- formaldehído o difenil metileno polimérico diisocicianato)[I]. Así pues, diferenciaremos entre madera laminada homogénea (GL XX-h) cuando todas sus láminas tenga la misma clasificación y madera laminada combinada (GL XX-c) cuando las láminas exteriores e interiores la tengan diferente.

Es precisamente esta composición mediante adición de piezas pequeñas la principal característica de la madera laminada, permitiendo que se fabriquen piezas de grandes dimensiones y de geometría variable, además de darle una gran resistencia. Por eso, su uso más común está inevitablemente asociado a la resolución de grandes luces y estructuras complejas, lo que conlleva un estudio pormenorizado de sus uniones, casi siempre mecánicas y de las que hablaremos en artículos sucesivos.

MADERA MICROLAMINADA

La principal diferencia con la madera laminada es que mientras la procedencia para la microlaminada es el material de desenrollo, la madera laminada se conforma mediante la unión de piezas aserradas. Al igual que en la madera laminada, se trata de una serie de piezas, al menos 5, de muy poco espesor (entre 2’5 y 4’8 mm) que se unen entre sí mediante un resinas fenólicas, por lo que en este caso la proporción de adhesivo frente a material es mucho mayor.

Un aspecto fundamental de la madera microlaminada es la dirección de la veta durante su fabricación. Por lo general su disposición será la longitudinal de la pieza, aunque en ocasiones se les puede llegar a contrapear hasta un 20% de las láminas para conseguir una mayor estabilidad dimensional.

Este sistema también es conocido como LVL (Laminated Veneer Lumber) y su uso más característico es en vigas, aunque a diferencia de la madera laminada, difícilmente encontraremos productos que sobrepasen los 200 mm de ancho y/o los 30 m de largo.

TABLEROS ESTRUCTURALES DE MADERA

A pesar de que el uso de los tableros de madera en España por lo general no suele ser de carácter estructural, el Código Técnico en su Documento Básico sobre Seguridad Estructural Madera, concretamente en el Anexo E, define las características de resistencia, rigidez y densidad de los materiales anteriormente descritos además de todos los tableros de uso estructural.

La oferta de tableros disponibles en el mercado es amplísima y esto responde a la cantidad de variables a las que hay que atender para usarlos en sus contextos más adecuados respectivamente (ambientes secos, húmedos o para exteriores). En cualquier caso, el uso de estos tableros nos condicionará el modelo estructural de la edificación, puesto que muy probablemente nos lleve a un sistema de muros de carga, siendo esta tipología más propia de estructuras de ladrillo o incluso de hormigón que de madera, al menos a priori. De manera sintética los tableros de uso estructural descritos en el CTE DB SE-M son los siguientes:

  • Tableros de Partículas: también conocido como aglomerado, está conformado a base de restos de madera que se reciclan de otras industrias, astillas e incluso serrín, unidos entre sí mediante adhesivo y presión.
  • Tableros de Fibras: conocidas comúnmente como DM, se trata de un perfeccionamiento del producto anterior, en el que los fragmentos se someten a diferentes procesos para la obtención de fibras y su posterior unión antes de someterlas al proceso de encolado y prensado.
  • Tableros de Contrachapado: elaborado mediante láminas superpuestas de menos de 4’5 mm de espesor y encoladas entre sí.
  • Tableros de Virutas Orientadas: con gran auge en los últimos años por su valor estético, se componen de virutas colocadas en la dirección que interese en función del uso del tablero y unidas entre sí mediante adhesivo, presión y calor.

Llegados a este punto, es necesario remarcar al gran ausente de esta clasificación, y que será objeto de otro post en donde hablaremos exclusivamente de él. Nos referimos obviamente al CLT (cross laminated timber), o sistema de Madera Contralaminada. Un sistema que se está imponiendo en los países del norte de Europa y que ya está comenzando a extenderse por nuestro país. Pero eso será en otro post…

[I] http://www.madera21.cl/conoce-los-4-adhesivos-mas-comunes-para-la-madera-estructural/

 

BIBLIOGRAFÍA

MEDINA SÁNCHEZ, Eduardo. Construcción de Estructuras de Madera. Bellisco Ediciones. Madrid, 2013.

SOMOZA VEIGA, Luis. La madera laminada encolada: historia y definición. [PDF]

VV.AA. Tectónica 11: Madera (I). ATC Ediciones. Madrid, 2000.

VV.AA. Tectónica 13: Madera (II). ATC Ediciones. Madrid, 2001

VV.AA. Timber Construction Manual. Birkhauser – Edition Details. 2004


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Enrique Parra y Antonio Olivera

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