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CONSTRUIR CON MADERA. BREVE GUÍA DE SUPERVIVENCIA (III)

Para esta tercera entrega de la “Construir con Madera. Breve Guía de Supervivencia” os vamos a hablar de la clasificación estructural de la madera, de la madera aserrada por supuesto.

Como ya hemos visto en las dos entregas anteriores (ver Guía de Supervivencia I y Guía de Supervivencia II), la madera es un material que puede tener propiedades muy distintas según la especie de que se trate, su procedencia, el tratamiento que se le haya dado, según el corte que se haya hecho para conseguir nuestra pieza, la cantidad de “defectos” de la misma, su contenido de humedad y un etcétera bastante largo.

Imagínate que tienes una viga de sección cuadrada. Es posible incluso que si la ensayamos a flexión los resultados sean diferentes según en qué cara apoyemos la viga. Material heterogéneo, os suena.

– Pero entonces ¿Cómo puedo saber cuánto va a resistir exactamente la madera que estoy poniendo?

– La respuesta es sencilla. No puedes. Al menos no como lo estás pensando…

En madera estructural, cuando decimos clasificación es lo mismo que decir estandarización. Buscamos un estándar, un patrón que nos permita tener un dato concreto, un número que poder usar para, entre otras cosas, comprobar y justificar el cumplimento de la normativa.

Por supuesto, buscar un estándar para un material tan heterogéneo entraña ciertas complicaciones.

Procedimientos de clasificación

Existen fundamentalmente dos procedimientos de clasificación estructural de la madera, los procedimientos de clasificación visual y los de clasificación mecánica.

La clasificación visual consiste en medir los defectos o singularidades de la pieza de madera (ya sabéis, nudos, fendas, desviación de la fibra…) y asignar una determinada calidad a la pieza observada en función de la disposición de estos defectos. Es el método más común en todo el mundo y lo más probable es que la madera que recibamos en nuestra obra haya sido clasificada visualmente.

Un problema que se plantea es que cada país tiene su propia norma de clasificación visual, normalmente adaptada a las especies locales, y por lo tanto nos encontraremos distintas nomenclaturas. La norma de clasificación española es la UNE 56544 y establece 2 calidades: ME-1, ME-2 (hay una tercera que es ME-G para grandes escuadrías).

En la tabla podemos ver algunas de las calidades asignadas por las distintas normas de clasificación visual según cada país:

También es importante saber el grado de humedad que tenía la madera cuando se ha clasificado. Junto con la nomenclatura anterior encontraremos el marcado WET GRADED para madera clasificada en húmedo (más de 20% de humedad media) o DRY GRADED para madera seca (humedad media inferior al 20%)

Esto es muy importante para nosotros, si recuerdas en el artículo anterior (accede aquí), vimos que hay ciertos defectos como fendas o deformaciones que pueden aparecer con el secado, por lo que si nuestra madera ha sido clasificada en húmedo y viene con la marca WET GRADED, significa que el clasificador no habrá podido incluir las especificaciones por fendas o los requisitos de deformación y nos podremos encontrar con sorpresas si no hemos tenido esto en cuenta.

Por otra parte está la llamada clasificación mecánica. Se trata de métodos en los que, mediante ensayos no destructivos de la pieza de madera, se obtiene el módulo elástico de la misma y a partir de ahí se deducen las propiedades resistentes. Habitualmente se trata de ensayos a flexión que se pueden hacer más precisos con ensayos paralelos para medir la densidad o los nudos.

Aunque este método es más preciso y con él se obtienen clasificaciones más altas para las mismas piezas de madera, no es muy utilizado debido a su elevado coste.

Ahora estaréis pensando que si vuestra pieza de madera ha sido clasificada visualmente (porque era más barato que obtener un dato más preciso) quiere decir que las piezas que tengamos entre manos han sido clasificadas con un margen de error más alto. Para corregir esto, las normas de clasificación establecen unos márgenes muy altos, por lo que estadísticamente, sólo el 5% de las piezas clasificadas visualmente tendrán menor resistencia característica que su denominación. Como reflexión queda decir que el 95% tendrán igual o mayor resistencia. Algunas dentro de ese 95% tendrán una resistencia mucho mayor.

Las Clases Resistentes

Para facilitarnos a todos la vida, Europa ha establecido un sistema de clases resistentes que, ahora sí, es igual para todos los países.

La norma UNE EN 338 establece las clases resistentes (también recogidas en el CTE DB SE-M y en el Eurocódigo 5) y luego viene la norma maravillosa UNE EN 1912 que relaciona todo el jaleo de calidades visuales de cada país con cada clase resistente (Una tabla simplificada de esto la podéis encontrar también en el CTE DB SE-M)

Con la letra C de Coniferous se establecen las clases resistentes C14 C18 C22 C24 C27 C30 C35 C40 C45 y C0 para las coníferas y para el chopo que es un infiltrado.

Con la letra D de Deciduous se establecen D30 D35 D40 D50 D60 y D70 como clases resistentes para las frondosas.

Cada clase resistente tiene asignadas unas determinadas características de resistencia y rigidez en las distintas direcciones de la fibra así como de densidad. El numerito que sigue a la letra C o D es la resistencia a flexión.

Figura 1. Asignación de clases resistentes para diferentes clasificaciones visuales en Europa. CTE DB SE-M

Marcado CE

La clasificación estructural de la madera será una de las características que vendrán reseñadas en el marcado CE de nuestro producto. Hay otras dos importantes propiedades en las que nos tendremos que fijar como son la durabilidad natural de nuestra madera y la Reacción al fuego.

A continuación os dejamos un ejemplo de marcado CE para madera aserrada. Este sería el tipo de sello que podríamos encontrar en el albarán del producto:

Figura 2. Ejemplo de marcado CE

(1) Símbolo de marcado CE definido en la Directiva Europea de Productos de la construcción

(2) Código del Organismo de Certificación Notificado

(3) Nombre y dirección de la empresa

(4) Los dos últimos dígitos del año en que se pone el marcado CE

(5) Número del certificado, las cifras XXXX representan el código asignado a la empresa

(6) Norma armonizada de aplicación

(7) Descripción del producto

(8) Código de la especie de madera. En este caso pino silvestre

(9) Norma de clasificación

(10) Características técnicas:

– Clase resistente

– Clasificada en seco o en húmedo

– Clase de reacción al fuego

(11) Durabilidad natural

Acceder al primer capítulo “Construir con madera. Guía de Supervivencia (I)”

Acceder al segundo capítulo “Construir con madera. Guía de Supervivencia (II)”


Editores del post: Maderayconstruccion

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Enrique Parra y Antonio Olivera

    1 Comment

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    Hola, Enrique y Antonio! Es un material con mucho potencial y versatilidad, sin duda, y razones hay para que tenga cada vez más adeptos. En nuestro post para Madera y Construcción sobre los «plyscrapers» citamos la memorable presentación de Michael Green en los TED 2013, ¿la conocéis? Miradla, os va a flipar. ¡Y ojo! CLT es por «Cross Laminated Timber» 😉

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