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5 DETALLES CONSTRUIDOS CON TRAVIESAS DE MADERA.

Imagen: Cubierta Centro Vecinal Noallo de Abaixo. Mol Arquitectura.

Se dice que la necesidad agudiza el ingenio, aunque a la vista del desafío resuelto por Mol Arquitectura en el Centro Vecinal de Noallo de Abaixo, cuando las restricciones dejan de ser evidentes, se comprueba que “el diseño depende en gran medida de las limitaciones” que decía Charles Eames.

La madera desprende en este proyecto su recurso base, la calidez, desde su forma más tosca, el escuadrado de un tronco de madera, para colocarse allí donde el contacto humano exige abrigo, en contraposición a lo mineral que se conforma con hormigón.

Y así la traviesa de madera de pino se pisa, es repisa, asoma, reviste y toma asiento en el Centro Vecinal de Noallo de Abaixo, un lugar que con treinta y dos habitantes, hace de su espacio público, el atrio de la iglesia donde se sitúa el Centro vecinal, un lugar que quiere ser particular, como el patio de mi casa, que es íntimo y doméstico, y al que el edificio construido por Mol Arquitectura le da apertura, resolviendo la necesidad de abrirse para acoger.

El Centro Vecinal es el soporte para los momentos de reunión, celebración y verbena que dan sentido a la comunidad.

Imagen: Centro Vecinal Noallo de Abaixo. Mol Arquitectura

Descubramos cómo a partir de una traviesa de madera, el equipo de Mol Arquitectura resuelve cinco necesidades clave en el Centro Vecinal de Noallo de Abaixo.

  • Traviesas de pino que pavimentan

Convertir la cubierta en un espacio transitable desde el que asomarse a la plaza y a las maravillosas vistas al bosque duplica el espacio de convivencia y relación, sin perder la familiaridad de un espacio recogido.

Imagen: Traviesa de madera de pino como pavimento.

  • Traviesas de pino como repisa.

Una repisa, que en función de su altura y relación con otros elementos del edificio sirve como estante, como apoyo o mostrador para una conversación de pie o como encimera.

Imagen: Entrada principal

  • Traviesas de madera de pino que envuelven el edificio.

Dando un sentido de continuidad entre el patio abierto inferior y el jardín-mirador que configura la cubierta, las traviesas se adhieren al muro de hormigón, dando ritmo al recorrido alrededor del edificio y haciendo de enlace entre el atrio de la iglesia y el acceso a las viviendas de la cota superior.

Imagen: Atrio exterior en Centro Vecinal Noallo de Abaixo. Mol Arquitectura.

  • Traviesas de madera de pino para soportar el vidrio.

Sin duda el uso más arriesgado, en el que con mucha mano de artesano carpintero se construye una carpintería que dota al edificio de una expresividad rotunda, austera y clara en el uso de los recursos materiales.

Imagen: Detalle carpintería exterior

  • Traviesas de madera de pino para tomar asiento.

Su capacidad aislante la hace el banco perfecto, bien sea para mantener una charla entre vecinos o para contemplar el paisaje en su inmensidad boscosa desde la cubierta mirador.

Imagen: Detalle banco en jardín – mirador

¿Cómo se consigue que la madera de pino sea durable al exterior?

Los materiales de origen vegetal, entre ellos la madera, tienen la ventaja, no suficientemente valorada, de ser biodegradables.

A lo construido se le pide y atribuye, de forma casi inconsciente, la permanencia, como si las estructuras edificadas debiesen sobrevivirnos y dejar su huella para las futuras generaciones, que, sin embargo, requerirán de otras condiciones edificadas y espaciales, como así ha demostrado la evolución histórica de lo construido.

Sin embargo, considerando el esfuerzo y los recursos que requiere construir, se ha establecido en nuestros días que los edificios se garanticen por unos cincuenta años, habida cuenta de que durarán más. Incluso construyendo con madera disponemos de edificios en pie con más de mil años, por lo que no ha de ser, edificando con madera, su durabilidad, un tema crítico, sino una variable de diseño a tener en cuenta.

La durabilidad de la madera está principalmente condicionada por su sensibilidad al ataque de hongos e insectos xilófagos, que se comen la madera, incorporándose así en la cadena trófica.

Los árboles obtienen la energía directamente del Sol por medio de la fotosíntesis y los insectos xilófagos obtienen la energía a partir del alimento de la madera del árbol. Mediante la respiración, árbol e insectos aprovechan la energía y disipan parte de ella en forma de calor, que pasa al medio externo. De este modo, el flujo de energía que atraviesa un ecosistema es unidireccional. Otros microorganismos transforman la materia orgánica muerta en sales minerales y la materia circula en el ecosistema de manera cíclica.

Esta integración en el ecosistema es posible con los materiales, como la madera, de origen renovable y además biodegradables, que facilitan de forma natural su recirculación. Además, su reciclabilidad y reutilización en la fabricación de tableros de pequeñas partículas hacen posible la conversión de los residuos en recursos de forma cíclica, hasta su biodegradación final.

La durabilidad natural de la madera para las especies de árboles utilizadas en Europa, está clasificada en la norma UNE EN 350:2016, que recoge la durabilidad natural del duramen. La albura se considera siempre no durable, por eso es relevante que la albura de la especie que se utilice sea impregnable, para poder tratarla y mejorar su protección frente a agentes xilófagos.

Imagen: Detalle traviesa de madera de pino

Cuando utilizamos madera de pino, sea Pinus Pinaster (PNPN EU) o Pinus Sylvestris (PNSY EU) hemos de saber que estamos ante una especie de madera cuyo duramen es durable a coleópteros xilófagos de maderas secas, medianamente durable a hongos xilófagos y sensible al ataque de termitas. Además dispone de una albura impregnable totalmente.

En la fabricación de las traviesas de madera de pino, además de escuadrar el tronco y secarlo, le damos un tratamiento en autoclave que introduce dentro de la madera agentes protectores mediante vacío-presión-vacío, con el sistema Bethell, que garantizan la protección de la albura del pino ante los hongos e insectos xilófagos.

De este modo, la madera de pino tratada en autoclave no necesita mantenimiento en lo referente a la protección contra agentes xilófagos.

Queda a elección de los vecinos permitir que el paso del tiempo deje su huella, ya que de forma natural irá la madera de pino tomando un tono gris plata o mantener su color con un tratamiento superficial de lasur de poro abierto.

 

Fotografías : Emma Romero

 

Autores del post: Finsa

Editores del post: Maderayconstruccion

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